Asuntos Públicos en perspectiva

Los Asuntos Públicos, se describen comúnmente como el área de actividad de las Relaciones Públicas orientada a gestionar el vínculo entre la organización y el gobierno, y su capacidad de respuesta a políticas potencialmente conflictivas para los intereses de la misma. Gran parte de las acciones destinadas a ejercer esa influencia se conocen como lobbying, lobbismo o cabildeo.

La doctrina norte americana señala que los Asuntos Públicos son la función directiva responsable de la interpretación del entorno no comercial. Encontrando en la gestión de conflictos potenciales el instrumento para poder conformar políticas sobre temas que la afectan (GRUNING, 2000). Desde el enfoque de la escuela europea, Matrat sostiene  que implica adoptar políticas para conciliar los intereses de la organización y el interés de quienes depende su progresión (XIFRA, 2003).

Por tanto, en el amplio sentido, los Asuntos Públicos abarcan desde los vínculos con los gobiernos tanto del poder ejecutivo como legislativo en sus tres niveles, municipal, provincial y nacional; instituciones educativas; los vínculos con la comunidad, organizaciones del tercer sector, grupos de activistas; los vínculos con cámaras y asociaciones; hasta la relación con la prensa generalista.

Dado que los vínculos entre actores sociales se dan en forma interdependiente y en múltiples direcciones, la gestión de Asuntos Públicos no se limita al ámbito empresario, sino que también es ejercida por grupos activistas, o incluso áreas de gobierno municipal y provincial que buscan influir en el congreso. A causa del impacto que tienen las normativas y políticas de Estado sobre ciertos actores, la gestión tiene una doble dimensión, por un lado es proactiva a través de la gestión de conflictos potenciales y por otro lado es reactiva mediante acciones de lobbying.

Xifra (2009) define la gestión de conflictos potenciales (issues management), como la actividad destinada a identificar temas emergentes, que pueden ser legislativos, económicos, políticos o sociales para luego contribuir a la formación de políticas públicas. A su vez, define al lobbying como un proceso de comunicación persuasiva que tiene la función de intervenir en la toma de decisiones públicas para obstaculizar, enmendar o aprobar una propuesta legislativa mediante la difusión de argumentos fundados a los funcionario o a la opinión pública (XIFRA, 2003).


Perspectiva en Latinoamérica

En Latinoamérica por la desigualdad arraigada; la intermitencia con la que se  ha desarrollado la democracia postergando el pleno desarrollo de la conciencia cívica; los estilos de conducción populistas y dirigistas que adquieren muchos gobiernos; la conformación de sistemas políticos pluralistas; sumado a la fragmentación del sector empresario en múltiples cámaras y asociaciones con limitada influencia y representatividad real; y la existencia de gremios de gran peso político y capacidad de presión. Este contexto le imprime al ejercicio profesional un grado de complejidad mayor que pone a la gestión de asuntos públicos como prioridad en muchas organizaciones.

Párrafo aparte merece el análisis de los sistemas de medios. Si bien la información converge en una lógica dialéctica que indexa los temas a partir de las relaciones de poder que establecen los distintos actores. La misma circula debido a la integración de medios que realizan las audiencias en relación con su entorno. En general los sistemas de medios latinoamericanos se caracterizan por presentar una prensa gráfica de baja tirada; gestión de radiotelevisión híbrida, estatal y privado; alto grado de instrumentalización por parte del gobierno y actores económicos; y la presencia de medios sociales que funcionan como hubs de información que las audiencias contextualizan y hacen extensible.

En escenarios como estos, teorías como la desarrollada por Ernesto Laclau en La Razón Populita puede adquirir especial consideración si se trata de conseguir adhesión o sensibilidad en la opinión pública. Laclau sostiene que a partir de las demandas sociales insatisfechas, se establecen entre ellas una relación equivalencial y posteriormente, la formación de una frontera interna antagónica que conforma al pueblo y lo separa del poder. De esta manera, a partir de necesidades latentes en la ciudadanía se puede construir identificación y llevarlas al nivel de demanda social.

Por todo lo desarrollado, asumiendo que todo asunto público puede influir en el mercado, y que todo asunto de mercado o productivo puede influir en la esfera pública; la gestión de temas potencialmente conflictivos debe encararse desde una perspectiva holística de la organización y su entorno. Dado que muchos temas emergen del mercado y evolucionan hasta convertirse en políticas públicas o medidas económicas de alto impacto para las organizaciones. La correcta lectura de la coyuntura y los fenómenos sociales, políticos y económicos más amplios que intervienen permiten un posicionamiento coherente de acuerdo a la capacidad de influencia que puede adquirir un actor determinado.



Bibliografía

GRUNIG, James (2000). Dirección de Relaciones Públicas. Barcelona. Ediciones Gestión 2000.
LACLAU, Ernesto (2005). La razón Populista. Buenos Aires. Fondo de Cultura Económica.
XIFRA, Jordi (2009). Comunicación Proactiva. Barcelona. Gedisa.
XIFRA, Jordi (2003). Teorías y Estructuras de las Relaciones Públicas. Madrid. MC Graw Hill.


Por Lic. Martin Montes para Jóvenes PR News.

Fuente: CPRPRA Blog.


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